Covadonga Tomé, diputada y portavoz de SOMOS Asturies, hace énfasis en la necesidad de no parar en la defensa del feminismo, mientras las derechas están hablando abiertamente de quitar derechos a las mujeres si gobiernan
Nos ha sorprendido negativamente una información que muestra que el número de víctimas de violencia machista ascendió en Asturias en el segundo trimestre de este año a 1.066, un aumento del 38,6% frente al pasado año, según datos publicados del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
«Mientras Feijóo, líder del PP, amenaza con recortar derechos fundamentales de las mujeres si llegan al Gobierno del Estado, el Ejecutivo asturiano debe asumir su responsabilidad y actuar con firmeza. Es imprescindible reforzar el apoyo a las víctimas, impulsar la educación en igualdad y mantener la lucha contra la violencia machista entre las prioridades políticas. Sabemos que existen otros retos sociales urgentes, como garantizar el acceso a una vivienda digna y asequible, pero los derechos de las mujeres no pueden quedar relegados», ha señalado Tomé.
La diputada ha advertido, además, de que la situación de Asturies requiere una respuesta política a la altura de la gravedad de los datos. Según las cifras oficiales del CGPJ, Asturies registró la octava tasa más elevada de víctimas de violencia machista entre las comunidades autónomas, situándose por encima de la media estatal.
«Estos datos evidencian que hay que reforzar el trabajo y destinar recursos suficientes y más medidas para prevenir la violencia machista, proteger a quienes la sufren y combatir las desigualdades que la sostienen», ha afirmado la portavoz de SOMOS Asturies.
Para la portavoz de SOMOS Asturies es importante que un gobierno que se dice progresista mantenga un compromiso fuerte contra el machismo y, si lo que se está haciendo ahora es insuficiente, actuar para mejorar cuanto antes. «La lucha contra la violencia machista no puede limitarse a campañas puntuales. Es necesario actuar cada día, con políticas sostenidas y recursos efectivos. La violencia de género es la punta del iceberg de una desigualdad estructural que atraviesa nuestra sociedad y que se manifiesta también en la brecha salarial, el reparto desigual de los cuidados y las múltiples discriminaciones que siguen condicionando la vida de las mujeres», ha explicado.
«El Gobierno asturiano debe explicar qué planes tiene, qué recursos va a destinar y qué objetivos se marca para revertir esta situación. Los derechos de las mujeres no pueden depender de las prioridades coyunturales ni de las agendas políticas de quienes gobiernan. Ante el aumento de las víctimas, la respuesta debe ser clara: más prevención, más protección y un compromiso feminista sostenido», ha concluido Covadonga Tomé.
